jueves, 26 de mayo de 2011

Importante triunfo del SCB

Los “azules” superaron al duro rival de los Extractos de Dorrego, el partido pudo ser para cualquiera, pero el Sportivo fue más efectivo gracias a su centrodelantero “el niño” que estuvo imparable.


El SCB intento jugando por abajo y lo logró. Ganó el mediocampo en casi todo el partido, y atacó a base de jugadas rápidas entre el Negro (que corría hasta los que jugaban en la cancha de al lado) y el infalible Niño San, sumada la ayuda del otro ninio (Alessio). La defensa del SCB puso mucho huevo para bloquear la ofensiva rival que por momentos se venía y parecía lastimar. Para destacar: a Bruce “le tiró” a mitad del partido y siguió con honor, notable.

El niño san puede domir tranquilo, arrasó con SCB.

El rival intentaba por el medio tocando, a través de su enganche de River pisando la pelota y distribuyendo hacia afuera, y con Tommy pivoteando para los que venían desde atrás. Pero la mayoría de los ataques eran pelotas perdidas, que caían en los defensores del SCB, o en las manos del muro JP, que una vez más demostró gran oficio debajo de los tres palos. El costado defensivo de este equipo demostró firmeza y juego áspero por el lado de Cesar, y algo de vulnerabilidad por el lado izquierdo, lugar que aprovecharon al máximo los delanteros azules.

El cabe llego confiando, se fue derrotado pero dejo su marca con un gol


Resultado Final

SCB: 7

EXTRACTOS DE DORREGO: 2

Goles para el SCB: San Cañoneri (4), Negro (2), Alessio (1); para Extractos de Dorrego Cabe Tommy (1) y Beto (1).

Vamos con los puntajes

SCB

Il muro 8: firme y seguro, ordenó y alentó a su equipo desde el arco. Sacó grandes pelotas. Ojo Carrizo!

Bruce 8.5: el amor propio de este zurdo zaguero es admirable, con una pierna menos, marcó, corrió, e incluso pasó al ataque. Quitó pelotas importantes y salió jugando con clase.

Juli 7.5: esta vez como defensor, mostró su faceta más rústica. Presión al atacante y marca personal. Pasó al ataque algunas veces, pero su despliegue físico no fue el mismo que en otros partidos, le habrá caído pesado el paty que se clavó en costanera antes de llegar.

Negro 9: omnipresente en la cancha, aportó a la marca como un pulpo, y demostró su velocidad física y mental para preparar jugadas de gol. Llevo los hilos del partido a su manera, crack.

El ninio Alessio 6.5: el más pichón del equipo buscó, intentó, pero no logró encontrarse del todo en el partido. Su marcador Cesar lo frenó en casi todas. Igualmente buscó el arco siempre, mucha actitud. De afuera un hincha gritó “dejá de casquearte antes de venir, pibe!”, será verdad?

San Cañoñeri 9.5: el Negro jugó un partido excepcional, pero lo de este muchacho no tiene nombre, una máquina: combinación de potencia y habilidad en este flaco numero 9, muy difícil de marcar. Metió casi todos los goles y pegó un par en los palos. El “bien niño” se habrá escuchado 40 veces en todo el partido. IMPARABLE.

EXTRACTOS DE DORREGO

Cesar 8: mariscal, quedaba solo en muchas y nada podía hacer. Anulo al pibe Alessio y mostró su polenta y aspereza. Y si probamos con birra negra? Capaz funciona mejor, como el gatorade.

Fede 7: tirado como defensor por izquierda, también se mandó al ataque juntándose con el 10, un jugador que podría explotarse mejor en otra posición.

Pateitus 7: se mostró polifuncional, y con gran capacidad para la pisada, le faltó definir, como a casi todo el equipo.

Beto El enganche 8: el que más pisó la redonda en este equipo, metió pausas y amagues, el jugador más lírico del rival; aunque hizo falta verticalizar un poco más, por momentos mucho barullo.

Felipe Milan 6: el “flaco” con la casaca negra y roja intentó por el costado izquierdo pero no se halló. Pintaba para wing veloz, pero no trascendió demasiado.

Tommy 6: el 9 de River no tuvo su mejor tarde. No se encontró con el enganche, aunque si intentó jugar a las espaldas de los defensores y anticipando las jugadas.

Pateitus llevó al crack de Dorrego Fede,

pero otra vez se fue derrotado por el Sportivo

Vamos con los Premios (Ver referencias)

Premio Martucci: San Cañoneri

… algo más para agregar de este muchacho??: intratable estuvo.

Premio Pureza: Beto (enganche de River)

Alentó siempre a su equipo para salir adelante, al margen el resultado adverso. Además, el pibe fue un caballero con el rival, y todo dijimos… cuánta pureza!”

Premio Apache: Bruce

Sras. y Sres… con Uds. il capitano de regreso! Como antañoel sujeto volvió con toda su fuerza defensiva; jugó 15 min sin una pierna y salió adelante: conmovedora vuelta!

Premio Harry: Pateitus

Ante la superioridad del rival pisó al Negro como en las viejas épocas, jamás se disculpó.


Mención especial:

A causa de las palizas que le dió el SCB, El Mono se alejó de las canchas para seguir los pasos de su ídolo Arizmendi, con el remis

martes, 3 de mayo de 2011

Un empate que espera ya desquite

Partido durísimo para el SCB. El rival Misionero viajó desde Merlo pero se amoldó al estadio con mucha facilidad, haciéndose dueño del encuentro durante gran parte. En el final, el Sportivo empató las cosas con más “Mourinho” que fútbol.

Luego de idas y venidas, se concretó el partido frente al conjunto de Misiones. Ni la lluvia ni el faltazo de Aki ni los paros de Moyano pudieron evitar la bella contienda ocurrida el pasado viernes. Acostumbrados a ver cómo elencos de buen pie intentan doblegar el blindaje del Sportivo, y de cómo éste opone resistencia, no resulta exagerado decir que el empate fue, al fin y al cabo, el resultado más justo. Porque Misiones intentó jugar siempre y recurrió a su vistoso libreto para ganarlo, y porque el SCB empleó su tenacidad y trabajó esforzadamente también para ganarlo. Cada uno desde su mejor campo. Claro que en el balance, el conjunto visitante hizo más.

Misiones formó con Juan Manuel en el arco, Matias -lateral derecho de buen recorrido-, Juan Pablo -un zurdo zaguero con mucho oficio-, Leandro en el medio -un mago Capria no tan fino-, y dos delanteros: Leo -otro zurdo hábil y goleador- y Lucas -acaso el jugador con más barrio encima de todos los contendientes. Por su parte, el SCB salió con su escuadra clásica más 2 incorporaciones: il Muro JP, Capitano Bruce, Cesar Two Faces al fondo, Juli y el Conde Negro al medio, y San Cañoneri arriba.

El partido se perfiló complicado para los locales desde el comienzo, ya que la dinámica y buen toque y pulmón de Misiones paralizó la reacción sportivense. Entre los zurdos de arriba y Lucas se hacían un festín en cada subida, siempre bien respaldados por las bases Matías y Juan Pablo. Así, el SCB apeló a su instinto: correr detrás del esférico y estropear el juego ajeno hasta nivelar (es decir, ocuparse en el trabajo sucio y especular con la contra). Pero claro, emparejar las cosas no sería tan sencillo, porque el ritmo de la ofensiva rival duró unos 30 minutos. Cada desborde de Lucas o Leo, o alguna entrada pisando de Leandro se volvían un escándalo catenaccio bien a la italiana: gritos, quilombo y las voladas de un eficaz cancerbero, lo que sea para espantar al oponente. Y fue así que, en tanto el vendaval se gestaba, un Muro se erigía al fondo y sacaba chapa de ídolo frente a este tornado misionero que arremetía por todos lados, que atacaba siempre con sus 3 cracks practicando el jogo bonito a metros de la línea de gol, y que chocó una y otra vez contra este Muro construido de memorables bloques teñidos de azul.


De izquierda a derecha: Matías, Lea, Juan Pablo, Lucas, Leo y Juan Manuel.

Entonces pasó que mientras se trabajaba al fondo para rechazar los ataques, se empezó a dibujar arriba. Con simpleza y convicción el SCB creó algunas situaciones de gol, logrando descontar primero con un derechazo arriba del Negro. Tras esto enseguida Misiones salió a estirar la diferencia y puso el 1-4, luego de un lindo cabezazo de Leo, y otro con túnel incluído.

Estando 3 goles arriba de diferencia y con sintonía a paliza, el SCB siguió su plan de aguantar abajo y juntar a sus 3 armadores, y es ahí donde empezó el fútbol para los locales, hasta entonces sólo regido por un puñado de huevos corriendo por frenar al rival. Los espacios se abrieron, Juli retrocedió un poco y el Negro empezó a fluir con más libertad por el frente de ataque junto al Niño. Reunir a los tres obligó al rival misionero a pensar en la retaguardia, bajar el ritmo de ataque y, por consecuencia, a ver condicionado el despliegue de su esquema ofensivo. Así, sin muchos ataques los del SCB sacaron 3 conejos de la galera a 20 minutos del final: uno de Cesar de caño, y dos por intermedio del gran San Cañoneri, logrando empatar el marcador casi de forma inesperada para todos.

Un final a lo Sábato

Pero recién hacia el final del partido se vería lo mejor, porque una vez sellado el empate las cosas quedaban abiertas para cualquiera de los 2 equipos. Las rispideces, el ida y vuelta y una precoz lluvia expresando la ida del Gran Ernesto Sábato, creó el clima propicio para que la velada planteara ese apocalíptico “ganar o morir” que tan bien cuadra en la radiografía de los argentinos. Promediando el último minuto de juego, una escapada de Juli por la franja derecha se llevó consigo el choque con Lucas, y con ello la lesión del habilidoso rival, quien debió sumergir su rostro bajo una canilla del predio en pos de frenar la hemorragia provocada por este hermoso vicio llamado fútbol.

El cotejo finalizó en empate y un aplauso rugió del fondo: partidazo, y a esperar por el desempate.

Marcador: 4-4

Goles SCB: San Cañoneri (2), Conde Negro y Cesar.

Goles Misiones: Leo (4)



De izquierda a derecha, el Sportivo: Juli, Cesar, San Cañoneri, Jp, el Negro y Capitano Bruce.


Claves del Partido

Una bella costumbre: la resistencia del SCB

Para variar, en el conjunto rival la rompían todos: mucho criterio, pulmones y gambeta. ¿Cómo frenar semejante aluvión sin caer en el juego brusco? La extraña respuesta, la mágica receta, la fórmula encontrada por la sangre sportivense radica en su bobo, su inmenso corazón para no dar por perdido el partido, para aguantar, pelear, correr, tirarse, transpirar, usar lo que no se tiene; en suma, para no darse por vencido ni aún vencido. Porque a un gladiador sportivense le pueden faltar muchas cosas: el juego, la pisada, el lujo, el dominio, pero nunca los huevos, la garra, el sacrificio, acaso su (j)fuego más sagrado.

La lírica misionera

La partitura de este combinado del Litoral fue sencilla y compleja a la vez: llegar tocando, desparramar al rival, cansarlo con toques cortos y largos, arrollarlo. La 1ra parte los misioneros superaron rápidamente la mentalidad y el orden del Sportivo, pues no sabían para dónde ir, las marcas cambiaban todo el tiempo debido a la dinámica de este conjunto que desplegó un fútbol muy vistoso. Lamentablemente, más allá del brillo, no supo aprovechar los ataques. Claro que esto tuvo una razón de ser más que fundamental: il Muro JP.

Los guantes que Carrizo le copió al Muro JP.

Los 3 palos del SCB más seguros que nunca

Durante los 60 minutos del partido el rival no terminó de entender que para vencer al Muro JP hay que hacer mucho más que shutear desde media distancia o que puntearla tras un tiro de esquina. Tuvieron innumerables situaciones y concretaron 4 de ellas. Excepto la lluvia (y una pelota que el Capitano embolsó en la línea de gol y que jura no haber sido gol), este Muro paró todo lo que se aproximó a su arco, incluso una pelota perdida que tras una volea dió contra su rostro. En el momento más difícil el SCB recuperó a su Gran golkiper.

El León Juli

De zaguero tirado al medio, al pibe de Avellaneda le pasó lo mismo que a todo el SCB: tardó en ubicarse en su puesto. Cuando empezó a retrasarse para aportar en la salida cambió claramente la cara del SCB, aunque sin dudas lo más fuerte en Juli se vio a la hora de cortar: mucha garra. Trabó y ganó en casi todas, y de ahí la salida rápida. Hizo buenas migas con el niño, aspecto que irá aceitándose cada vez más con el correr de los partidos. Con él, SCB consigue ese 5 voraz recuperador y rápido para la salida. Esta variante permite al Negro pararse unos metros más arriba para dedicarse más a armar y hacer dupla con San Cañoneri.

El Patrón Cesar

Si, es verdad: el muchacho empezó de menor a mayor y algo escaviado. Se enojaba con sus compañeros cuando dejaban un jugador libre o cuando le recriminaban algo. Sin embargo, se fue apropiando de su sector hasta volverse un patrón indiscutido. Cesar Two Faces sacó su cara copada sólo para el Sportivo. Mucha disciplina y orden para el fondo, ideal compañero para Il Muro y Bruce.

“Cuidado con gorrita!”

La frase, referida al pibe Lucas, se la oyó una y mil veces en boca del patrón Cesar, quien se cansó de señalárselo a sus compañeros en cada escapada. Mucha movilidad y gambeta en este sujeto que lleva la impronta del barrio en su pisada. Al final se llevó un golpe del fútbol, pero también el reconocimiento de todos.

La magia intacta

Sin dudas gravitó muchísimo en el ataque este “pandillerito” de Congreso. Convirtió dos golazos casi inventados por su derecha (uno de ellas desde un ángulo muy cerrado). Tras un mes alejado del azul Sportivo a San Cañoneri se lo vió con mucha hambre de gloria.

La confusión cromática: pegó en el palo

Dos conjuntos con casacas azules es para quilombo. Para tener en cuenta. Marche un telebeam porque el offside en este tema nos perjudica a todos muchachos.

La notable organización y cobertura

Este reconocimiento se merece la estupenda organización de Geraldín Lalyn, quien hizo realidad el desafío, con final agridulce para los elencos, y feliz para ella por el empate. Aunque se comenta por ahí que una vocecita desde el costado festejó los goles del SCB. Será?...

Puntajes (por razones de Seguridad “Lalyn” sólo clasificó el desempeño del SCB, en tanto que el Comité se encargó de clasificar el desempeño de los PLayers de MISIONES).

SCB

Muro JP 9: partidazo, como en las viejas épocas: el rival asediando y él aguantando los embates. Gracias a su tarea el equipo pudo empatar el marcador.

Bruce 6.50: cortó varias enviando al córner. Casi evita un gol con sus manos y eso ya de por sí habla de cuán comprometido está con la escuadra. Ojo con los tiros a la nada o con las demoras cuando se sale.

Cesar 7: mucha garra para detener los ataques, mucho oficio. Lo dejaron un poco solo, y cuidado cuando se sale jugando y con empezar copeteado, eso le bajó unos puntos. Igual dejó buena impresión.

Juli 8.50: un chacal en la mitad de la cancha, y aportó mucho en los ataques, supo moverse ágilmente con el Negro y San Cañoneri.

Negro 8: anotó un gol importantísimo en el momento más difícil. Fue mejorando con el curso del partido. Le faltó más explosión arriba y soltarse más en el medio.

San Cañoneri 8: otro que tuvo que optimizar los pocos ataques que se pudieron generar. Abrió mucho los espacios, y anotó 2 golazos de su sello.

MISIONES

Juan Manuel 6: tapó varias pelotas importantes, pero no supo resolver en uno de los goles en que la pelota venía tranquila desde lejos. Igual cumplió.

Matías 6.50: buena tarea del zaguero, más como volante que en defensa. Prolijo en su tarea.

Juan Pablo 8: partidazo en este zurdo con clase y buena visión de juego. Desde abajo y meta pase largo manejó los hilos del equipo.

Leandro 8: muy bien el 10 entrando a pura habilidad y abriendo a las puntas cada vez que podía. Además aportó en la defensa.

Leo 8: buena gambeta, criterioso e implacable arriba, se anotó con 4 goles (uno de ellos con una linda definición de cabeza).

Lucas 8.50: rápido, atrevido y generoso con la marca arriba; hizo algún que otro lujito de más pero rindió bárbaro. Le faltó el gol nomás. Una de las figuras.

Vamos con los Premios

Premio Martucci: Muro JP

El pibe Lucas lo tuvo en sus manos en más de un desborde, pero por participación y trascendencia en el resultado final el galardón se lo lleva il Muro JP. Apareció en el peor momento del SCB para ponerle el pecho a los balazos de Misiones, uno de las cuales dio en su rostro. ¿Se paró el partido debido al golpe? Jamás; sin putear, calladito, siguió haciendo lo que más sabe. Figura.

Premio Apache: Juli

A ver, Cesar hizo bastante como para ganarse el trofeo, pero la garra que puso Juli durante el partido incluyó volverse en moto hasta sus pagos en Sarandí con una lluvia torrencial a las 23 hs! Leeesto, no se discute más.

Premio Pureza: Geraldyn “Lalyn”

Terminó el partido y parecía la única contenta… Nada mejor que un empate para repartir sus simpatías. La tipa celebró la igualdad y todos dijimos… “cuánta pureza”!

Premio Burrito: Cesar Two Faces

Arrancó el partido balbuceando comentarios que nunca llegaron a entenderse bien, además de entrarle al balón muy mal en cada tiro. Todos se preocuparon por las chelas que pegó antes del partido, pero él -fiel al estilo del jujeño-, recuperó el nivel durante el cotejo y logró afianzarse en su sector.